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Vol. 2, No. 5, septiembre 2004

En destacado:


Cuenta regresiva para la negociación:
Estados Miembro de la UNESCO se preparan
para debatir contenidos de la Convención

Faltan pocos días para la primera ronda de las negociaciones intergubernamentales en que se tratarán los contenidos del proyecto de Convención de la UNESCO sobre la protección de la diversidad de contenidos culturales y expresiones artísticas, evento que tendrá lugar del 20 al 25 de septiembre próximo. Una de las grandes interrogantes es la significación precisa que tendrá en este proceso el primer borrador dado a conocer por la UNESCO el pasado 15 de julio.

Le otorgarán los países su respaldo, procurando obtener los votos necesarios para su aprobación en septiembre del 2005? O la desestimarán, a objeto de retomar el debate sobre objetivos y principios básicos de la Convención, para luego proceder a redactar un texto sustancialmente diferente?

La respuesta a esta pregunta será decisiva para la campaña que busca aprobar el proyecto de Convención en la Conferencia General de septiembre del 2005, y entregará además una importante señal de las posibilidades reales de generar una Convención eficaz al final de este proceso.

La reunión de septiembre será la primera de una serie de tres rondas agendadas de negociación intergubernamental, todas ellas a realizarse en París. La segunda está programada para el mes de enero, en tanto que la tercera y última se efectuará a fines de mayo o principios de junio. Terminado ese proceso vendrá la Conferencia General de septiembre del 2005. Se espera que a esa fecha el proyecto de Convención haya avanzado hasta el punto en que esté listo para su aprobación.

El 15 de julio pasado la UNESCO dio a conocer el anteproyecto de Convención sobre la protección de la diversidad de contenidos culturales y expresiones artísticas (nota: la UNESCO sigue utilizando la denominación inicial, aún cuando los expertos han propuesto modificarla a “Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de expresiones culturales”. Como sea, el documento utiliza en general el término refundido “expresiones culturales”). El texto de este borrador fue la culminación del trabajo del grupo multidisciplinario de expertos designado por el Director General de la UNESCO, Koïchiro Matsuura, labor que se inició en diciembre pasado y concluyó con una sesión de tres días efectuada en París a fines de mayo.

Si bien los Estados Miembro de seguro aprovecharán la reunión de septiembre para dar a conocer sus posturas iniciales, tienen plazo hasta mediados de noviembre para presentar por escrito sus observaciones formales.

Una evaluación más detallada del anteproyecto de Convención escapa a los alcances de este boletín. Tras revisar el texto en múltiples ocasiones, nuestra visión es que éste representa un punto de partida aceptable para el debate y la negociación.

Si la primera reunión llegase a desestimar el borrador, nos preocupa sobremanera que el resultado final sea un retraso mayúsculo en todo el proceso—postergándolo quizás hasta la Conferencia General del 2007—y una versión notoriamente diluida de la Convención al final del proceso.

Ello no quiere decir que el texto deba aprobarse tal cual está. Existe clara necesidad de perfeccionar ciertas cláusulas fundamentales, en especial las que dicen relación con el derecho de los Estados a darse políticas culturales (Artículos 5 y 6), la que señala la responsabilidad de los Estados de hacer valer los objetivos de la Convención en otros foros internacionales (Artículo 13), y un artículo fundamental sobre su relación con otros instrumentos internacionales (Artículo 19).

Existe además la necesidad de mejorar la redacción de ciertos pasajes del anteproyecto, específicamente en el 8º Principio sobre la importancia de que las políticas culturales se ajusten a los principios de “equilibrio” y “proporcionalidad”. En el mundo del comercio internacional estos términos son significativos: “equilibrio” es léxico de economistas y supone la existencia de una fórmula matemática mágica para evaluar las políticas culturales. “Proporcionalidad”, en tanto, podría incorporarse a la definición de una política cultural aceptable en términos del mínimo necesario para rectificar situaciones de crisis. Esta perspectiva podría tener el efecto de coartar seriamente el derecho de los países a darse y mantener políticas culturales en lugar de consagrar esta potestad fundamental en el derecho internacional. Es decir, se desvirtuaría totalmente el sentido mismo de la Convención.

Tal riesgo podría verse acentuado en la medida en que la terminología de otros párrafos de la Convención—el Artículo 6, por ejemplo—pueda limitar la facultad de los países a establecer políticas culturales sólo cuando se estime que la diversidad cultural se encuentra “amenazada” o en condición de “vulnerabilidad”. Una de las posibles consecuencias de tal perspectiva sería que políticas culturales exitosas—tales como la directiva “Televisión Sin Fronteras” de la Unión Europea que establece un 50% de programación nacional, o la reserva de un cupo del 40% para el cine nacional que se aplica en Corea—podrían ser puestas en entredicho precisamente porque han dado buenos resultados y han catalizado niveles saludables de producción cultural local.

Por último, cabe destacar la debilidad que muestran las disposiciones relativas a canales de asistencia y cooperación entre naciones desarrolladas y en vías de desarrollo. Éstas plantean la posibilidad de que se conforme un fondo de desarrollo cultural, pero en términos tan tentativos que no existe ninguna seguridad de que ello efectivamente vaya a ocurrir. Se podría incorporar un lenguaje más enfático que comprometa a los países desarrollados a definir claramente los programas de desarrollo cultural que sean elegibles para apoyo bajo sus propios programas de desarrollo internacional.

Las coaliciones por la diversidad cultural, en número que bordea actualmente la veintena (ver nota más adelante), analizarán en detalle el anteproyecto en la reunión del Comité de Enlace Internacional de Coaliciones por la Diversidad Cultural que tendrá lugar el próximo 13 de septiembre.

La UNESCO ha concedido al Comité de Enlace el rango de observador ante el proceso de negociación intergubernamental. Ello quiere decir que el Comité estará presente en la sala durante el debate y tendrá el derecho a intervenir dentro de ciertos límites. En consecuencia, uno de los objetivos fundamentales del encuentro será consensuar una posición conjunta para llevarla a la asamblea del 20-25 de septiembre.

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Convención de la UNESCO:
Opinan otras agencias internacionales

Por encima del proceso de negociación intergubernamental al interior de la UNESCO, la resolución de octubre del 2003 en que se mandató al Director General a elaborar un anteproyecto de Convención ordenó también efectuar consultas con otras instancias que se consideró pertinentes, en especial la UNCTAD, la OMPI y la OMC.

En el informe preliminar presentado en julio pasado por el Director General sobre el avance del proceso, Koïchiro Matsuura advierte que el 16 y 17 de junio del 2004 se efectuaron reuniones en Ginebra con los Secretariados de la OMC y la OMPI, en tanto que se le consultó por escrito a la UNCTAD (cuya asamblea general, que se realiza cada cuatro años, se efectuaba en São Paulo en ese mismo período.)

El Director General explicó que “los representantes del Secretariado de la OMPI acogieron con interés el énfasis y los objetivos de un texto preliminar que reconoce plenamente la importancia de velar por los derechos de propiedad intelectual, comprometiéndose a hacer llegar sus comentarios preliminares por escrito.”

La OMC, en tanto, contempla una interlocución más detallada con la UNESCO:

El Director General accedió a hacer llegar el anteproyecto de Convención al Secretariado de la OMC a mediados de julio, al mismo tiempo que se entregue a los Estados Miembros de la UNESCO. La OMC lo hará circular entre sus Consejos especializados (de Comercio de Servicios, de Propiedad Intelectual ( adpic) y de Comercio de Mercancías) para luego retransmitirlo, junto con las observaciones recogidas, al Consejo General, antes de presentarlas ante la UNESCO. Es decir, la UNESCO debiera recibir la postura oficial de la OMC en diciembre del 2004. El Director General espera así que los Estados Miembro de estas dos instituciones dispongan de tiempo suficiente para expresar posturas consistentes y concertadas, tras las consultas interministeriales con cada Estado Miembro.

No hace falta mucha suspicacia para notar que, al manifestar su esperanza de que “los Estados Miembro de estas dos instituciones dispongan de tiempo suficiente para expresar posturas consistentes y concertadas”, el Sr. Matsuura está subrayando la importancia de que los países presenten una postura consistente en relación al contenido de la convención por ambos canales: sus embajadores y representantes ante la UNESCO y ante la OMC.

Esto realza la importancia de que las organizaciones culturales de cada país se pongan también en campaña para presionar no sólo a su ministro de cultura, sino también a los jefes de Estado y de gobierno, cancilleres (ante quien se reportan los embajadores ante la UNESCO y la OMC) y ministros de comercio internacional.

Desde los inicios hemos estado convencidos de que el activismo y la movilización país por país serán la clave para garantizar una Convención eficaz, y el proceso expuesto por el Sr. Matsuura lo ratifica. Esto refuerza la importancia de que los organismos culturales de cada país tomen la iniciativa para instalar el tema en el debate nacional, potenciándose donde sea posible a través de coaliciones amplias que convoquen a organismos de todos los ámbitos—editoriales, artes escénicas, de la música, el cine y la televisión, de las artes visuales y medios emergentes—para hablar del tema con una sola voz.


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Se reanudan las sesiones del Programa
de Doha de la OMC…

El contexto internacional para desarrollar la convención en UNESCO experimentó un cambio significativo tras acordarse en la OMC la reanudación de la ronda de negociaciones de Doha.

El plazo oficial para el cierre de las conversaciones es diciembre del 2005, pero se espera que se prolonguen hasta el 2007.

Cabe destacar que el programa de trabajo para retomar estas conversaciones subraya que no se excluirá a priori a ningún sector de servicios. Eso quiere decir que los servicios de orden cultural siguen siendo parte del debate, salvo que cada Estado Miembro advierta lo contrario.

No hay que olvidar que el 31 de mayo del 2005 vence el plazo para presentar las primeras ofertas de apertura comercial en las negociaciones de Doha. Es decir, los procesos de la UNESCO y la OMC están corriendo en forma prácticamente paralela, y subraya la importancia de que los países se abstengan de hacer ofertas de apertura que afecten a la cultura en las negociaciones comerciales que emprendan, durante el período en que la Convención de la UNESCO se encuentre en proceso de elaboración, adopción y ratificación.

…en tanto las Negociaciones Bilaterales Aumentan la Presión

La campaña por una Convención sobre la diversidad cultural ha ido cobrando ímpetu desde fines de los noventa, cuando se planteara por primera vez la idea de avanzar a un tratado internacional sobre el tema. Esto ha tenido un efecto muy positivo, dado que en el mismo período se han agudizado las presiones sobre los países para aceptar limitaciones a su derecho a adoptar políticas culturales.

En este marco, ninguna presión ha sido más fuerte que el ambicioso programa de negociaciones bilaterales puesto en marcha por Estados Unidos en el último quinquenio; un proceso de escala mayor que abordamos en detalle en el número de marzo pasado de Coaliciones en Movimiento.

En el año que resta para la Conferencia General de la UNESCO—donde esperamos que se adopte el anteproyecto de Convención por el cual hemos venido luchando—las organizaciones culturales de diversos países deberán esforzarse por convencer a sus gobiernos de la importancia de no comprometer al sector cultural en las negociaciones comerciales que realicen mientras la Convención esté en proceso de elaboración, adopción y ratificación.

(Cabe recordar que la Convención debe ser ratificada por 30 países para su adopción, proceso que la jefatura de UNESCO estima tomará de dos a tres años en alcanzarse.)

Entre las negociaciones más importantes se encuentran las que llevan a cabo los países del Pacto Andino (Perú, Colombia y Ecuador; se espera que Bolivia se integre con posterioridad, mientras que Venezuela no ha sido invitada) y las conversaciones bilaterales con Sudáfrica y Tailandia.

La cuarta ronda de negociaciones con el Pacto Andino se realizará este mes en Puerto Rico. Si bien las informaciones de prensa señalan que el proceso se encuentra estancado en torno a aranceles y subsidios agrícolas –poniendo en duda el plazo de diciembre del 2004 para ultimar el acuerdo—las negociaciones anteriores con Chile, Costa Rica, República Dominicana y otros países constituyen un claro referente que podría acelerar el proceso de negociaciones.

En tanto, del 28 de junio al 2 de julio se efectuó en Hawaii la primera ronda de negociaciones para un TLC entre Tailandia y Estados Unidos, pero las conversaciones no concluirán sino hasta junio del 2006.

De preocupación más inmediata son las negociaciones que Estados Unidos ha emprendido con Sudáfrica. Ya se han efectuado cinco rondas de conversaciones y se habla de suscribir un TLC en diciembre próximo. Sudáfrica, con una población de 44 millones de habitantes y la economía más potente de toda el África Subsahariana, podría constituirse en un referente fundamental para muchos de sus vecinos.


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Las coaliciones suman y siguen: ya vamos en 18

La reciente conformación de coaliciones culturales en Benín, Bélgica, Colombia, Alemania, Perú, Togo y Uruguay lleva a 18 el número total. Estas se vienen a sumar a las ya existentes en Argentina, Australia, Burkina Faso, Canadá, Chile, Francia, Corea, México, Marruecos, Nueva Zelandia y Senegal. Las nuevas coaliciones no han perdido tiempo en impulsar la diversidad cultural en sus respectivos países. Entregamos a continuación un resumen de las actividades recientes de las nuevas coaliciones:

Colombia: Tras su estreno en sociedad en una rueda de prensa efectuada en Bogotá el 19 de agosto, la Coalición colombiana dio inicio inmediato a un proceso amplio de consultas con organizaciones integrantes en torno al borrador de la Convención de la UNESCO. Junto con ello abrieron una página Web.

Alemania: Establecida formalmente en junio tras varios meses de trabajo preparatorio, la Coalición alemana realizó un encuentro amplio al que asistieron más de 70 importantes figuras del mundo cultural. En la ocasión se dio inicio a la elaboración de documentos de trabajo en torno a las expectativas de artistas y profesionales de la cultura sobre la Convención de la UNESCO. Para el 22 de octubre se proyecta realizar otra consulta similar.

Perú: En el marco de las actuales negociaciones para un TLC con Estados Unidos, el 22 de julio la Coalición peruana realizó una conferencia de prensa para anunciar su conformación y dar a conocer una carta abierta al Presidente Alejandro Toledo Manrique; “Como Jefe de Estado, confiamos en que usted defienda la soberanía cultural, y se abstenga de incorporar temas culturales en un tratado de libre comercio.” La Coalición peruana cuenta con su propia página Web.

Togo: Rasmane Ouédraogo, representante de la Coalición de Burkina Faso, se hizo presente en la conformación de una nueva coalición en Togo, ocasión en que señaló que “…el nacimiento de esta coalición, que se suma a las ya existentes, constituye un aporte a nuestra lucha. Seguiremos en consulta con organizaciones de Benín, Mali y Níger con vistas a conformar allí otras coaliciones en el futuro.”

Uruguay: La Coalición uruguaya se constituyó el 22 de junio. Desde entonces, los integrantes de la coalición se han dado un programa de trabajo que incluye el estudio del anteproyecto de Convención. También han hecho lobby ante las autoridades. La editora independiente Anna Danieli y representantes de la Cámara Uruguaya del Libro (CUDEL) informan que: “Hemos agendado entrevistas con los señores Ministros de Cultura y de Relaciones Exteriores, así como con los tres candidatos presidenciales (tenemos elecciones en octubre), para conversar de su posición sobre el anteproyecto que llevarán a la reunión de la UNESCO. También estamos estudiando el anteproyecto junto a académicos del derecho. Siendo un pequeño país con un futuro en el Hemisferio Sur, básicamente somos consumidores de cultura. Nuestra Coalición pronto tendrá un lanzamiento en un evento público, con la presencia de líderes del ámbito cultural. Este evento ha sido agendado para coincidir con el encuentro del Comité de Enlace Internacional en París la semana del 14 de septiembre. En ese momento lanzaremos la Coalición y a la vez presentaremos nuestra posición en relación al borrador del texto de la Convención.”

Al cierre de esta edición llegaron noticias de la creación de nuevas coaliciones en Benín y Bélgica. En una próxima edición ofreceremos un informe más detallado sobre las actividades emprendidas por estos organismos, así como mayores noticias sobre Brasil, Ecuador, Hungría, Irlanda e Italia, países donde las organizaciones de profesionales de la cultura se encuentran en avanzadas conversaciones para la creación de nuevas coaliciones.



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Sociedad civil subraya importancia de la Convención
sobre la diversidad cultural en Segunda Reunión de Ministros
y Autoridades de la Cultura de las Américas

Una delegación de organizaciones de la sociedad civil se hizo presente en la Segunda Reunión de Ministros de Cultura de las Américas a fin de llamar a los ministros a asumir roles protagónicos en sus países para asegurar el éxito de la campaña por una Convención internacional sobre la diversidad cultural en la UNESCO, subrayando la importancia de abstenerse de incluir a la cultura en compromisos comerciales mientras dicha Convención se esté discutiendo, adoptando y ratificando.

Este encuentro de la Organización de los Estados Americanos (OEA), realizado en Ciudad de México el 23 y 24 de agosto pasado, convocó a 30 ministros y máximas autoridades de cultura en torno a un debate amplio sobre una serie de temas, en especial el rol de la cultura como motor del crecimiento económico, del empleo y del desarrollo, los desafíos que enfrentan las industrias culturales y el papel de la cultura como herramienta de cohesión social y erradicación de la pobreza.

En una intervención realizada la mañana de apertura del encuentro, la delegación hizo entrega a los ministros de una declaración consensuada por más de __ representantes de la sociedad civil en una reunión efectuada en Santiago de Chile el 26 y 27 de julio. Entre las recomendaciones presentadas en la declaración, se urge a los ministros a trabajar porque sus países asumieran:

  • Compromiso, en el contexto de las negociaciones internacionales, de no transigir en la defensa de la diversidad cultural garantizando un tratamiento de los bienes y servicios culturales de manera diferenciada a la lógica del mercado, para así mantener su soberanía cultural.

Y a apoyar resueltamente la campaña en pro de la adopción de una Convención internacional sobre la diversidad cultural en la UNESCO a través de:

  • Hacer circular estas recomendaciones en los ministerios de Cultura de cada país integrante de la OEA, a fin de consensuar una propuesta de modificaciones que permitan lograr un instrumento efectivo y operacional que garantice el carácter propio de la creación y producción cultural, siempre en un marco de respeto a la Declaración Universal de Derechos Humanos.
  • Solicitamos a los Ministros y Altas Autoridades de Cultura presentar este proyecto de Convención —la gran apuesta cultural mundial de principios de milenio— a los Jefes de Estado y Gobierno, coordinarse con los Ministros de Educación y los Ministros de Relaciones Exteriores, e involucrarse en el proceso de elaboración de un texto final de la Convención que asegure el derecho soberano de los Estados a establecer sus propias políticas culturales y que pueda ser aprobado a más tardar durante la 33ª Conferencia General de la UNESCO en 2005. Requerimos que en este proceso se cuente con la participación efectiva de las coaliciones, redes de la sociedad civil y representantes de los pueblos originarios de América.

Los Ministros de Cultura de la OEA abordaron el tema de la diversidad cultural en la declaración emitida al finalizar el encuentro, si bien en un estilo algo parco que reflejaba claramente la dinámica política producida por la presencia de Estados Unidos. Cabe destacar que en la versión final de la declaración, el derecho de los Estados a establecer políticas culturales se redujo a “la facultad” en el siguiente párrafo:

“Reconocemos la facultad de los Estados, de conformidad con sus obligaciones internacionales, de adoptar o mantener las medidas que consideren adecuadas para promover la diversidad cultural y tener en cuenta las distintas necesidades de todos los actores en el ámbito de la cultura, incluidas las industrias culturales y creativas, especialmente en el marco de los procesos de liberalización económica.”

La redacción definitiva de la Declaración de Ministros de Cultura sólo se pudo consensuar tras un arduo y excepcional debate, dejándose expresa constancia de que “las delegaciones de Argentina, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Guyana, Jamaica, San Cristóbal y Nevis y Santa Lucía dejan consignada su reserva a este párrafo. Bolivia presenta su reserva solamente a la frase “de conformidad con sus obligaciones internacionales”. Venezuela presenta su reserva solamente a la frase “especialmente en el marco de los procesos de liberalización económica”.

Al hacerlo, estas delegaciones expresaban claramente su visión de que el tenor de la declaración debiera haber sido más enérgico, siguiendo la línea del primer borrador, así como sus reservas ante la idea de que una convención internacional deba subordinarse de antemano a las obligaciones adquiridas en virtud de otros instrumentos internacionales, en particular acuerdos comerciales.

Actuaron como portavoces de la delegación de la sociedad civil Robert Pilon, Vicepresidente Ejecutivo de la Coalición Canadiense, y María Victoria Alcaraz, Directora del Centro Cultural General San Martín de la Argentina. Les acompañaron James Early del Comité Ejecutivo de la Red Internacional por la Diversidad Cultural, Natalio Hernández de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas, Nemesio Juárez de la Coalición Argentina por la Diversidad Cultural, Erica Smith de la Sociedad del Derecho de Autor de Compositores, Autores y Editores de Barbados, Pedro Querejazú Leyton del Convenio Andrés Bello, Pierre Curzi, co-presidente de la Coalición Canadiense por la Diversidad Cultural, y Gabriel Larrea, de la Coalición Mexicana.

En un comunicado de prensa emitido tras la reunión de la OEA, la recién designada Ministra del Patrimonio de Canadá, Liza Frulla, reiteró el total apoyo de su país a la Convención de la UNESCO sobre diversidad cultural:

“La diversidad cultural dice relación con reafirmar nuestro derecho a estimular y promover a nuestros artistas , equilibrando a la vez la necesidad de estar abiertos a la influencias creativas provenientes de todo el planeta” expresó la Ministra . “Toda nación tiene el derecho de fomentar la expresión de su cultura dentro y fuera del país.”

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Jack Valenti: a rey muerto, rey puesto

Jack Valenti ha sido durante tanto tiempo la cara visible de los estudios de Hollywood, que cuesta imaginarse un mundo donde no esté haciendo gala de su prodigiosa y florida labia para convencer a los países de renunciar a las políticas de protección del cine nacional y permitir en cambio el acceso irrestricto a las megaproducciones hollywoodenses.

Pero ese día llegó. A los 82 años de edad, luego de 38 años a la cabeza de la Asociación de la Industria Cinematográfica de Estados Unidos (Motion Pictures Association of America - MPAA), Jack Valenti finalmente dejó su cargo de Presidente y será sucedido por Dan Glickman, ex congresista demócrata por el Estado de Kansas y ex Ministro de Agricultura del Presidente Clinton.

En sus seis años como Ministro, Glickman “…tuvo intensa participación en la negociación de tratados internacionales de libre comercio, ganándose la reputación de ser un fiero y eficaz defensor de los intereses del gobierno de EE.UU. y del sector agrícola de esta nación”, según un comunicado de prensa de la MPAA.

Desde su llegada a la MPAA en 1966, el incansable Valenti se convirtió en el emblema de las relaciones públicas de los grandes estudios de Hollywood. No obstante, su sucesor se beneficiará de la fuerte estructura de la organización que Valenti desarrolló—descrita por la propia MPAA como “un mini-Departamento de Estado, con un ‘cuerpo diplomático’ de experimentados profesionales instalados en seis oficinas en todo el mundo (Bruselas, Nueva Delhi, Rio de Janeiro, Singapur, Toronto y Beijing) y subsedes en otros países”. Las organizaciones culturales de diversos países que se esfuerzan por mantener una presencia significativa para el cinema nacional conocen en carne propia el enorme poder de la máquina de lobby de la MPAA, la que sin duda seguirá siendo igualmente formidable por muchos años más.



Coaliciones en Movimiento es publicado por la Secretaría del Comite de Enlace Internacional de Coaliciones para la Diversidad Cultural (ILC). Las coaliciones que lo integran son:

Alemania, Argentina, Australia, Belgica, Benín, Burkina Faso, Canadá, Chile, Colombia, Corea,
Francia, Marruecos, México, Nueva Zelandia, Perú, Senegal, Togo, Uruguay.


154 Laurier Ave. West, Suite 240
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T. (514) 277-2666
F. (514) 277-9994
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Editor: Jim McKee
Colaboradores en este número: Robert Pilon, Bruno Bettati, Geneviève Grimard,
Mélanie Marron y Sylvie Riendeau