Vol. 6, No. 3 Marzo 2009
La cláusula de excepción cultural permanece esencial mientras que Canadá continúa en la vía de las negociaciones bilaterales en 2009
Mientras que las negociaciones de la Ronda de Doha con la Organización Mundial de Comercio (OMC) se encuentran estancadas, Canadá retomó las negociaciones bilaterales, concluyendo así cuatro TLC en 2008, y anunciando nuevas negociaciones para el 2009.
En 2008, Canadá firmó el TLC con la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC, que agrupa a Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), así como con Perú, Colombia y Jordania.
En cada uno de estos TLC, Canadá mantuvo su posición de no someter las industrias culturales a los principios de estos acuerdos, incluyendo en ellos una cláusula de excepción cultural. Esta cláusula no es, sin embargo, idéntica para cada uno de los acuerdos. En efecto, si la definición de industrias culturales es la misma para los TLC, la AELC y Perú, esta definición fue ampliada en el acuerdo con Colombia para incluir los sectores de las artes escénicas, las artes visuales y el artesanado. En cambio Perú, en su TLC con Canadá, preve en el anexo reservas adicionales para los sectores de las artes escénicas, las artes visuales y el artesanado mientras que mantiene la cláusula de excepción cultural habitual de Canadá.
Tal y como se estableció en 2001 desde el TLC con Costa Rica, Canadá incluyó una referencia en cuanto a la importancia de las políticas culturales y la diversidad cultural en el preámbulo de cada uno de los TLC. Sin embargo, no encontramos ninguna mención de la Convención de la UNESCO sobre la diversidad de las expresiones culturales.
En el año 2009 se prevén interesantes avances, dado que Canadá continuará las negociaciones ya iniciadas con la CARICOM, el C4 (El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), Panamá, Corea del Sur, República Dominicana, e iniciará conversaciones con la Unión Europea y la India.
Las negociaciones con los países del C4 y Panamá deberían terminarse muy pronto. En efecto, según recientes artículos publicados en Embassy Magazine, Peter Kent, Ministro de Estado de Relaciones exteriores para las Américas, afirmó que las negociaciones con el C4 podrían concluirse durante el mes de febrero, mientras que el Ministro de Comercio internacional, Stockwell Day, espera que las negociaciones se terminen de aquí a mayo con Panamá, antes del final del mandato del actual presidente de Panamá.
Las negociaciones con la Unión Europea serán las más importantes negociaciones emprendidas por Canadá desde de la firma del Tratado de libre comercio con Estados Unidos, hace ya más de 20 años. Las negociaciones deberían iniciarse en mayo de 2009, después de la cumbre Canadá-Unión Europea en Praga, República Checa.
Canadá y la Unión Europea son fervientes defensores de la Convención y siempre han preconizado la exclusión de la cultura de las negociaciones comerciales. Sin embargo, el alcance de sus cláusulas de excepción cultural no es la misma: en el caso de la Unión Europea aquella se limita a los servicios audiovisuales, mientras que en la de Canadá se incluyó igualmente el sector editorial. Finalmente, las negociaciones sobre este acuerdo económico exhaustivo, de mayor alcance que un simple Tratado de libre comercio, deberán ser seguidas con atención, ya que ofrecerán a dos importantes promotores de la Convención la posibilidad de reforzarla invocándola para justificar la exclusión de la cultura de este acuerdo.
Tres tratados de libre comercio bilaterales entran en vigor mientras se espera que la administración Obama defina claramente su estrategia comercial
En el transcurso de los últimos meses, 3 países –Costa Rica, Omán y Perú– completaron finalmente todas las etapas necesarias para la entrada en vigor de sus respectivos TLC con Estados Unidos.
Cerca de cuatro años después de la firma, y después de haber sido aprobado por la población costarricense durante un referendo muy reñido, en octubre de 2007, el tratado de libre comercio entre Estados Unidos y América Central (así como República Dominicana) entró finalmente en vigor para Costa Rica, el 1° de enero de 2009.
Contrariamente a los demás países de América Central, Costa Rica ha logrado incluir algunas reservas que le permitirán mantener cierto margen para la adopción de políticas culturales. Costa Rica podrá particularmente determinar cuotas de contenido nacional para la radio y la televisión, pudiendo llegar éstas hasta el 50%. Adicionalmente, podrá dar un tratamiento diferencial a otros países en virtud de los acuerdos bilaterales (por ejemplo, los acuerdos de coproducción) en las áreas editorial, musical y audiovisual. En este acuerdo, estamos lejos de una exclusión completa de la cultura, pero las reservas de Costa Rica demuestran que sus negociadores han intentado conservar un margen de maniobra para su gobierno en el dominio de las políticas culturales.
El tratado de libre comercio con Omán entró igualmente en vigor el 1° de enero de 2009 pero, a diferencia del de Costa Rica, éste no contiene ninguna reserva cultural digna de mención. Aunque Omán se encuentra entre los primeros países del Medio Oriente que ratificó la Convención (en marzo de 2007, es decir seis meses después de la firma del TLC) y que fue elegido en el Comité intergubernamental encargado de la implementación de la Convención, con la firma de este acuerdo desafortunadamente perdió grandes posibilidades de adoptar políticas culturales.
El 1° de febrero de 2009 entró en vigor el TLC de Perú. Entre estos tres países, Perú fue el que logró incluir las más importantes reservas culturales. Perú podrá conservar principalmente cuotas de contenido nacional en la televisión convencional (30%), la radio convencional (10%) y en las salas de cine (20%). Perú mantiene igualmente el derecho de dar un trato preferente a otros países en el área de las industrias culturales, en virtud de acuerdos bilaterales, principalmente en acuerdos de coproducción. La particularidad reside aquí en la definición de industrias culturales que, además de los sectores tradicionales de la edición, la música y el audiovisual, incluye las artes escenográficas, las artes visuales y el artesanado. Finalmente, Perú logró igualmente inscribir algunas reservas que le dan posibilidades suplementarias en las áreas de las artesanías, las artes visuales, las artes escénicas, la música y la industria editorial.
A pesar de estas reservas sustanciales, Perú se encuentra lejos de haber logrado una exclusión completa de la cultura, y algunas de estas reservas se encuentran limitadas. Por ejemplo en el área de la televisión, Perú perderá el derecho de adoptar cuotas de contenido nacional en el momento del cambio a la televisión numérica.
La nueva administración Obama aún no ha definido claramente su estrategia comercial para los próximos años y, teniendo en cuenta la actual crisis económica, esto podrá tomar cierto tiempo. Por el momento, las negociaciones en la OMC se encuentran bloqueadas y, después del fin de la Autoridad de promoción de comercio (Trade Promotion Authority (TPA)), en julio de 2007, Estados Unidos no ha continuado las negociaciones bilaterales muy activamente, aparte de aquellas emprendidas con Malasia, iniciadas en 2006, y cuya última ronda remonta a julio de 2008.
Para terminar, mencionemos que tres acuerdos bilaterales firmados por Estados Unidos aún no han entrado en vigor, con Panamá, Colombia y Corea del Sur. Los órganos legislativos panameños y colombianos ya aprobaron dichos acuerdos, mientras que el Congreso norteamericano hasta ahora ha rechazado su ratificación. Mencionemos, por fin, que la administración Obama aún no se ha pronunciado en cuanto al futuro de estos acuerdos y que el TLC EUA-Corea no ha sido ratificado por niguno de los dos gobiernos.
La reunión de diciembre del Comité Intergubernamental de la Convención de la UNESCO: las discusiones sobre el trato preferente desencadenan un debate sobre la relación de la Convención de 2005 con la OMC
Aunque la relación de la Convención de la UNESCO sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales con los acuerdos comerciales no se haya incluido oficialmente en la agenda del encuentro de diciembre del Comité Intergubernamental, surgió no obstante como un importante tema de discusión antes de que la reunión llegase a su fin.
El detonador de la discusión fue un debate acerca del Artículo 16 –el cual compromete a los países en desarrollo a emprender acciones para dar un trato preferente a artistas y profesionales de la cultura de los países en desarrollo e, igualmente, actuar para mejorar la circulación de bienes y servicios provenientes de estos países.
El cómo cumplir con este compromiso inevitablemente nos cuestiona acerca de si los enfoques que deben ser adoptados dentro de las directrices operativas del Artículo 16, aún en proceso de redacción, crearán una superposición con la Organización Mundial del Comercio (OMC). El debate inicial sobre el tema –enriquecido con seis informes de expertos– revela que, actualmente, los Estados que integran el Comité Intergubernamental tienen una perspectiva muy diferente acerca de cuál es la mejor manera de encauzar la cuestión.
Mientras Estados Unidos, el país más conocido por vu voto en contra de la Convención, seguía el debate con gran interés, surgió Brasil como el Estado más interesado en iniciar, tan pronto como fuese posible, la discusión acerca de la realción de la Convención con la OMC. Durante las tres horas del debate sobre el Artículo 16, Brasil afirmó reiteradamente su posición en el sentido de que habia riesgos muy claros en no iniciar pronto esta reflexión: al no tomar la iniciativa, se aumenta el riesgo de que las decisiones tomadas en la OMC esten basadas solamente sobre la dimensión comercial de la cultura, generarando por lo tanto problemas para la implementación efectiva de la Convención.
Brasil fue al extremo de ofrecer el patrocinio de un seminario sobre el tema en la OMC –provocando así una respuesta por parte de Pierre Defraigne, Director Ejecutivo del Colegio Madriaga de la Fundación de Europa, uno de los dos coordonadores expertos, junto con Vera Helena Thortensen, quienes hicieron una presentación general sobre los informes de los expertos. “Ustedes deberían conseguir que los expertos de la OMC vengan a París. Esto les haría bien.” El Sr. Defraigne también recalcó la importancia para los Estados Partes a la Convención de desarrollar plenamente su posición antes de establecer un diálogo con la OMC.
Entretanto, la India se mostró más reticente frente a este asunto, haciendo énfasis en varias declaraciones, que la lógica previa a la adopción de la Convención en la UNESCO había sido de responder al desafío de proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales desde una perspectiva fundamentalmente cultural.
Otros miembros del Comité indicaron que resultaba prematuro iniciar una discusión acerca de este tema. Esta posición fue tomada por el grupo francófono, tal como lo expresó Santa Lucía. La Comisión Europea también intervino en este mismo sentido, insistiendo en que era importante mantener una clara distinción entre hacer operativo el Artículo 16 y el trabajo que aún está por realizarse en cuanto al Artículo 20 (relación de la Convención con otros instrumentos internacionales) y el 21 (acciones para apoyar las cláusulas de la Convención en otros foros internacionales).
En su intervención, Canadá hizo énfasis en la importancia de establecer un marco y una terminología para las directivas operativas del Artículo 16, derivada del lenguaje de la misma Convención, ademas de proponer que una referencia al Artículo 20 esté incluida “para recordar a los Estados que les corresponde la responsabilitad de mantener la coherencia de sus acciones en la materia con sus compromisos en otros tratados”.
El debate no fue resuelto. En la conclusión, después del intercambio, el Comité acordó que los Estados partes de la Convención deberían ser invitados a hacer sus comentarios acerca del tema de hacer operativo el Artículo 16 –y es importante hacer énfasis en que gran parte de esto se centrará en acciones concretas que puedan ser realizadas para facilitar la circulación el de artistas y profesionales de la cultura y de los bienes y servicios culturales de los países en desarrollo.
El tiempo apremia: el Secretariado de la Convención se comprometió a distribuir el cuestionario para el 19 de diciembre pidiendo respuesta escrita antes del 30 de enero. En base a estas contribuciones y al debate de diciembre, el desafío del Secretariado será de definir las directrices operativas preliminares para su análisis durante el encuentro final del Comité que tendrá lugar del 23 al 25 de marzo, antes de la segunda Conferencia de las Partes de la Convención, en el mes de junio.
El interés de los Estados Unidos en este debate fue demonstrado por la inusitada presencia de su embajadora en la UNESCO, Louise Oliver. La Sra Oliver, nominada por la administración Bush, pidió que las Partes que no han ratificado la Convención tengan la posibilidad de presentar sus comentarios escritos sobre el Artículo 16 –insistiendo sobre esto al notar que todas las Partes contribuyen al financiamiento operacional de la UNESCO. La demanda fue considerada, pero el Comité optó por limitar las intervenciones de los Estados a los que habían ratificado.
Una victoria para la sociedad civil fue la aceptación, por parte del Comité, de invitar a organizaciones no gubernamentales a responder al cuestionario sobre el Artículo 16, lo que resulta apropiado dado que muchas organizaciones del sector cultural tienen un conocimiento detallado de los problemas que enfrentan muchos artistas y profesionales de la cultura cuando se trata de obtener visas y permisos de trabajo.
Mientras la discusión acerca del Artículo 16 se había planeado como preliminar, el Comite, quien había fijado como objectivo completar las directrices operativas para el Fondo Internacional para la Diversidad Cultural, pudo hacerlo despues de un largo debate. Las organizaciones de la sociedad civil estarán en condiciones de presentar proyectos al Fondo, a condición de que se aseguren del apoyo de los países donde el proyecto será realizado. Los criterios para el Fondo fueron definidos de manera que se permita la canalización de los recursos de las agencias internacionales de los países en desarrollo para el Fondo, cuya base de contribuciones se espera crezca de manera significativa. Hasta la fecha, esta cuenta ha recibido apenas US$ 1 millón.
El Comité discutió además acerca de las directrices para varios artículos y logró adoptar las directrices del Artículo 13 (integración de la cultura al desarrollo sostenible) y del 14 (cooperación internacional para el desarrollo).
La reunión terminó con la elección de una nueva Oficina para guiar los trámites de la reunión de marzo. Vera Lacoeuilhe, de Santa Lucía, fue elegida Presidenta. La agenda para dicha reunión incluye:
- Directrices preliminares para el Artículo 16.
- Análisis de los documentos que serán presentados en la Segunda Conferencia de las Partes de junio.
- Discusión de fuentes alternativas de financiación para aumentar la base del Fondo.
- Discusión acerca de los enfoques para aumentar la divulgación y promoción de la Convención, incluyendo la posibilidad de desarrollar las directrices operativas en este tema.
Reunión del grupo de trabajo de organizaciones culturales en Barbados, el proceso para crear una Coalición caribeña está lanzado
Representantes de siete organizaciones culturales y de la sociedad civil de seis países del Caribe anglófono, fueron a Bridgetown en Barbados el 9 de febrero de 2009, para una reunión del grupo de trabajo compuesto por organizaciones caribeñas profesionales de la cultura, que fue formado en los primeros encuentros de las organizaciones profesionales de la cultura de los países del Caribe, miembros del Commonwealth, llevados a cabo en Trinidad y Tobago en julio de 2008.
En el transcurso de la reunión de Bridgetown, los participantes decidieron establecer una coalición regional e iniciar consultas nacionales para tal efecto. Los miembros del grupo de trabajo consultarán inicialmente las organizaciones que participaron en los encuentros de Puerto España, el pasado mes de julio, para luego consultar a las organizaciones de otros países del Caribe, miembros del Commonwealth.
En un comunicado publicado al final de la reunión, el grupo de trabajo hizo una llamada a todos los Estados de la región que aún no lo han hecho, para que ratifiquen la Convención de la UNESCO sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales, recordando que tan sólo cuatro Estados del Caribe la han ratificado hasta el presente. Finalmente, hicieron énfasis en la importancia de la coherencia entre la Convención y los demás tratados internacionales, y expresaron sus reservas en cuanto a la pertinencia de atar los protocolos de cooperación cultural a los acuerdos comerciales, tales como el Acuerdo de asociación económica entre la Unión Europea y los países del CARIFORUM.
Jim McKee, Secretario General de la FICDC participó en esta reunión en nombre de la Federación. Finalmente, mencionamos que las reuniones de Bridgetown y de Puerto España fueron realizadas gracias al apoyo financiero de la Fundación Commonwealth, la división de la Commonwealth que trabaja con la sociedad civil.
La Coalición de Djibuti, un nuevo miembro de la FICDC
El 21 de febrero de 2009, la Coalición djibutiana para la diversidad cultural (CDDC) acabó el proceso para convertirse en el más reciente miembro de la FICDC. El señor Abdi Issa Boulaleh es el presidente de la nueva Coalición que agrupa a más de 10 organizaciones profesionales de la cultura de Djibuti. La CDDC es la 17ª Coalición existente en África y la 20ª de un país miembro de la francofonía.
Recordemos que la República de Djibuti fue el séptimo Estado en ratificar la Convención, cuando depositó los instrumentos de ratificación en la sede de la UNESCO, el 9 de agosto de 2006.
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